Te contamos nuestra experiencia recorriendo la ciudad

Bristol fue una de esas escapadas que surgieron prácticamente de un día para otro.
Como es costumbre, cada día saliendo de nuestros trabajos, Gladis y yo pasamos un rato viendo las redes sociales, nos empezaron a aparecer videos de un evento que se realizaba cada año muy cerca de Londres y decidimos asistir, sin pensarlo mucho preparamos nuestras mochilas y nos fuimos.
Nuestro principal motivo para viajar hasta allí era asistir al Bristol International Balloon Fiesta, uno de los festivales de globos aerostáticos más conocidos del Reino Unido. Sin embargo, el viento decidió cambiar nuestros planes y los globos finalmente no pudieron despegar.
Pero el viaje estaba hecho, estábamos en Bristol y había que aprovecharlo.
Y menos mal que lo hicimos.

Lo que inicialmente iba a ser una escapada centrada en los globos terminó convirtiéndose en un recorrido por una ciudad que nos sorprendió mucho más de lo que esperábamos.
Puentes espectaculares, antiguas zonas portuarias, barcos históricos, iglesias, miradores y muchísimo arte urbano forman parte de una ciudad que se puede descubrir perfectamente caminando si dispones de un día.
Esta fue nuestra experiencia recorriendo Bristol.

Clifton Suspension Bridge: nuestra primera parada
Si existe una imagen que representa Bristol probablemente sea la del Clifton Suspension Bridge.
El famoso puente colgante atraviesa la garganta del río Avon y fue diseñado por el ingeniero Isambard Kingdom Brunel.
Nosotros llegamos hasta esta zona porque también era uno de los lugares desde donde esperábamos poder contemplar los globos aerostáticos sobre Bristol.

Finalmente los globos no aparecieron, pero las vistas compensaron bastante la espera.
Desde los alrededores del puente se contempla la enorme garganta del Avon y una de las panorámicas más espectaculares de la ciudad.
Además, atravesar el puente caminando es gratuito, por lo que es una visita que recomendamos incluso si solamente dispones de unas horas en Bristol.

El puerto de Bristol
Después de Clifton continuamos nuestro recorrido hacia una de las zonas que más nos gustaron: Bristol Harbourside.
El antiguo puerto es actualmente una zona llena de paseos, restaurantes, barcos y espacios culturales, pero todavía conserva buena parte del carácter marítimo de la ciudad.

Es uno de esos lugares donde merece la pena caminar sin demasiadas prisas.
Durante nuestro recorrido encontramos embarcaciones históricas, antiguos edificios portuarios y diferentes rincones desde donde fotografiar el puerto.
Gladis y yo andabamos un poco tristes por no haber podido ver los globos, pero a medida que avanzabamos conociendo Bristol, la sensación de haber tomado una buena decisión al viajar iba en aumento, es una de esas ciudades que merecen la pena conocer.

SS Great Britain
Dentro de la zona portuaria se encuentra otro de los grandes símbolos de Bristol: el SS Great Britain.
Este enorme barco diseñado por Brunel fue uno de los buques más revolucionarios de su época y actualmente funciona como museo.
Nosotros esta vez no entramos ya que no teniamos el tiempo suficiente, pero de alguna manera siempre encontramos razones para volver a los lugares que visitamos.

Lo vimos desde el exterior durante nuestro recorrido por el puerto y, aunque visitar su interior debe ser interesante, preferimos aprovechar el poco tiempo que teníamos para continuar descubriendo la ciudad.
Y esta es precisamente una de las ventajas de Bristol: muchos de sus lugares más interesantes pueden disfrutarse simplemente caminando.

Bristol Cathedral
Nuestra siguiente parada fue Bristol Cathedral, situada junto a College Green.
La historia de este lugar se remonta al siglo XII, cuando fue fundada como la Abadía de San Agustín.
Desde fuera ya llama la atención, pero merece la pena entrar para contemplar su arquitectura y recorrer tranquilamente su interior.
Después del ambiente del puerto, encontrarnos con un lugar así en pleno centro de Bristol fue uno de esos pequeños cambios de escenario que hacen mucho más interesante recorrer una ciudad caminando.

Cabot Tower: Bristol desde las alturas
Si quieres ver Bristol desde arriba, una de las mejores opciones es subir hasta Cabot Tower, situada en Brandon Hill.
La torre fue construida para conmemorar el viaje de John Cabot desde Bristol hacia América del Norte.
Pero para nosotros lo realmente interesante estaba arriba.

Después de subir hasta la torre y continuar por sus escaleras, llegamos a uno de los mejores miradores gratuitos que encontramos durante nuestra visita.
Desde allí se obtiene una panorámica fantástica de Bristol y es uno de esos lugares que recomendamos incluir incluso en una visita de solamente un día.
Eso sí: hay que ganarse las vistas subiendo una colina y luego unos cuantos escalones.

Bristol y su arte urbano
Una de las cosas que rápidamente llaman la atención caminando por Bristol es la cantidad de murales y grafitis que aparecen por diferentes rincones de la ciudad.
Y no es casualidad.
Bristol está estrechamente relacionada con el arte urbano y especialmente con Banksy, uno de los artistas urbanos más famosos del mundo.
Pero lo interesante es que no hace falta buscar únicamente sus obras.

Calles, fachadas, túneles y edificios convierten algunas zonas de Bristol prácticamente en una galería de arte al aire libre.
Nosotros encontramos varios murales durante nuestro recorrido y es otra de esas características que hacen que Bristol tenga una personalidad completamente diferente a otras ciudades inglesas que hemos visitado.

Un piano donde menos lo esperábamos
Y Bristol todavía tenía preparada una pequeña sorpresa.
Mientras atravesábamos un túnel peatonal nos encontramos algo que definitivamente no esperábamos encontrar allí: un piano.
Sí, un piano en medio de un túnel.

Son esos pequeños descubrimientos que probablemente nunca aparecerían entre los grandes monumentos de una ciudad, pero que terminan formando parte de los recuerdos del viaje.
Porque muchas veces viajar también consiste precisamente en eso: caminar sin saber exactamente qué vas a encontrar.
Aunque se le notaba algún deterioro, Gladis no pudo resistir la tentación de sentarse frente a él, fue así como comprobamos que el piano funcionaba perfectamente.

¿Se puede visitar Bristol en un día?
Después de nuestra experiencia creemos que sí.
Evidentemente Bristol tiene suficientes lugares para dedicarle más tiempo, especialmente si quieres entrar en museos, visitar el SS Great Britain o recorrer con tranquilidad sus barrios.
Pero si solamente dispones de un día puedes conocer perfectamente algunos de sus lugares más representativos.

Nuestro recorrido incluiría:
Clifton Suspension Bridge → Bristol Harbourside → SS Great Britain → Bristol Cathedral → Cabot Tower → arte urbano.
Es un recorrido bastante completo y permite llevarse una buena primera impresión de la ciudad.

¿Merece la pena visitar Bristol?
Para nosotros, sí.
Y curiosamente nuestro viaje terminó siendo completamente diferente al que habíamos imaginado.
Llegamos pensando principalmente en contemplar el cielo lleno de globos aerostáticos y terminamos descubriendo una ciudad con muchísimo más que ofrecer.

El festival no salió como esperábamos, pero Bristol salvó perfectamente el viaje.
Nos encontramos con una ciudad marítima, alternativa, histórica y con una personalidad muy marcada.
Y después de recorrerla podemos decir que Bristol merece perfectamente una escapada de un día desde Londres.
A veces los planes que no salen como esperábamos terminan regalándonos otro viaje completamente diferente.

Como llegar y cuanto cuesta ir a Bristol desde Londres
Autobús (La opción más económica): Desde la estación de Victoria, empresas de transporte como FlixBus o National Express ofrecen conexiones directas con precios muy considerables. Comprando con semanas de antelación, se pueden encontrar billetes desde apenas £4 o £5. Si compras el mismo día, el precio puede rondar los £15 – £20. El tiempo de viaje en autobús es de 2 horas y 20 minutos aproximadamente.
Tren (La opción más rápida): La compañía Great Western Railway (GWR) opera desde la estación de Paddington con trenes directos frecuentes hasta Bristol Temple Meads. Reservando billetes de tipo Advance con antelación, el coste suele ser de unos £20 a £28. No obstante, viajar en horas punta o comprar el billete en la taquilla el mismo día puede elevar el precio por encima de los £50. El tiempo de viaje en tren es de 1 hora y 5 minutos aproximadamente.

Nosotros compramos los billetes en la compañía FlixBus, es nuestra favorita por tener precios super economicos, los billetes de ida y vuelta tanto para Gladis como para mi fue £18, pagar £9 cada uno por ir y regresar es una verdadera ganga.
Estos precios son a dia de hoy pero pueden variar por varías razones, por ésta razón aconsejamos entrar a los enlaces antes mencionados para así obtener un precio real.

¿Has estado en Bristol?
Djanos en los comentarios que te ha parecido.
Y si quieres saber sobre más lugares de Inglaterra estaremos subiendo más artículos.
