En uno de mis viajes por Europa, hice una parada en la ciudad de Múnich, era mi ultima parada en Alemania y todavía no sabía cual sería el siguiente destino.
Mientras investigaba opciones, apareció una ciudad que llamó inmediatamente mi atención, Salzburgo.
La conocía por fotos de su impresionante fortaleza en la montaña y sus jardines, pero lo que más me llamó la atención, fue saber que era la ciudad natal de uno de los músicos y compositores mas famosos e influyentes de todos los tiempos.
Decidí poner rumbo a esa ciudad y nada más llegar sentí un flechazo inmediato, y es que si existe una ciudad capaz de enamorar a primera vista, esa es Salzburgo.

Se encuentra situada al norte de Austria, está rodeada por los Alpes, ésta joya europea combina historia, cultura, paisajes de ensueño y una atmósfera que parece sacada de un cuento.
Es conocida mundialmente por ser la ciudad natal de Wolfgang Amadeus Mozart, Salzburgo ofrece mucho más que música clásica. Sus calles empedradas, sus elegantes plazas y su impresionante casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, convierten cada paseo en una experiencia inolvidable.
La casa natal de Mozart.
Mozarts Geburtshaus, es uno de los museos más visitados de toda Austria e invita a los visitantes a descubrir de cerca la vida y obra del compositor mundialmente famoso.
El precio de la entrada a este museo es de £15 para adultos, £6 para jovenes de entre 15 y 18 años, £4,50 para niños entre 6 y 14 años y gratis para niños menores de 6 años.

Qué ver en Salzburgo.
Dominando la ciudad desde lo alto de una colina, se encuentra la Fortaleza de Hohensalzburg, esta impresionante fortaleza medieval es uno de los símbolos más reconocibles de Salzburgo.
Desde sus murallas se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas de la ciudad y de las montañas que la rodean. Acceder a la fortaleza atravez de un funicular desde donde se puede disfrutar de vistas impresionantes de Salzburgo, fue una de las mejores experiencias en la ciudad.

Jardines de Mirabell.
Este jardin rodea al majestuoso Palacio de Mirabell y ambos están declarados Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es también uno de los lugares más fotografiados de Salzburgo.
Sus cuidados jardines, fuentes y esculturas ofrecen un escenario perfecto para pasear y disfrutar de la tranquilidad. Además, aquí se grabaron escenas de la famosa película «Sonrisas y Lágrimas»
Calle Getreidegasse.
Es la calle más famosa de la ciudad. Sus característicos letreros de hierro forjado, sus tiendas tradicionales y su ambiente único atrae a muchos visitantes, la Getreidegasse entusiasma también con sus cadenas internacionales de moda, con sus posadas históricas y sus negocios tradicionales.

Catedral de Salzburgo.
Una majestuosa construcción barroca situada en el corazón del casco antiguo. Su impresionante arquitectura y su historia la convierten en una de las visitas más importantes de la ciudad.
Consejos para visitar Salzburgo.
Dedica al menos un día completo para recorrer el casco histórico.
Lleva calzado cómodo, ya que gran parte del centro se recorre caminando.
Si visitas la ciudad en invierno, podrás disfrutar de sus famosos mercadillos navideños.
En verano, los jardines y las terrazas junto al río Salzach ofrecen un ambiente espectacular.

Cómo llegar.
Salzburgo cuenta con excelentes conexiones ferroviarias desde ciudades como Viena y Múnich. El tren suele ser una de las opciones más cómodas y económicas para llegar al centro de la ciudad.
El viaje desde Viena toma cerca de 2 horas y 25 minutos y cuesta 14 euros. Desde Múnich, el trayecto es una hora y media y cuesta desde unos 7 euros comprándolo con antelación.
Mi experiencia.
Lo que más me sorprendió de Salzburgo fue la sensación de estar caminando dentro de una postal. Cada rincón parece diseñado para ser fotografiado. Entre la belleza de sus edificios históricos, las vistas de los Alpes y el ambiente tranquilo de sus calles, es una ciudad que invita a detenerse, disfrutar y simplemente dejarse llevar.
Salzburgo no es una ciudad enorme ni necesita grandes monumentos para impresionar. Su encanto está en los detalles, en sus plazas, en sus cafés y en esa combinación perfecta entre naturaleza, historia y cultura que la convierten en uno de los destinos más especiales de Austria.

Información práctica.
- La mejor época para visitar Salzburgo es de mayo a junio, los Jardines Mirabell estan floreciendo y el clima es agradable. Tambien en septiembre y octubre, el otoño se convierte en el mejor momento para visitar, las temperaturas son estables el clima es fresco y se disfrutan los colores otoñales de los Alpes.
- Para llegar desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad la mejor opción es el transporte publico, la linea 2 de autobuses conecta el aeropuerto con la estación central de trenes (Salzburg Hauptbahnhof) pasando por el centro con frecuencia de cada 10 o 15 minutos con un recorrido de unos 20 minutos hasta la estación.
- Si tienes pensado entrar a los museos y palacios, la opción más rentable y con diferencia es la salzburg Card, dura 24 horas, cuesta 38 euros y incluye la entrada a las 24 principales atracciones y transporte publico ilimitado, considerando que la subida en el funicular y la entrada a la fortaleza cuesta 19,20, la Salzburg Card es la mejor opción .
